Por culpa de una paella el partido programado, se suspendido y nuestro jugador Estella el Sangre, se fue seducido por los vapores de los camarones, berberechos, cholgas y arroz, en fin toda un
decepción para las Pirañas. Lo mismo pudimos superar el mal momento jugando una tocata, y cenando una muy buenas pizzas hechas por Rosa.